La inseguridad ciudadana está modificando los hábitos nocturnos de millones de peruanos y también genera efectos sobre el consumo, el transporte y las actividades comerciales. Según el Séptimo Reporte del Observatorio del Crimen y la Violencia, el 85% de la población cambió sus rutinas por temor a la delincuencia.
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La encuesta de Ipsos, realizada entre el 20 y el 23 de agosto de 2026 en zonas urbanas y rurales, estima que cerca de 22 millones de personas restringen sus salidas a partir de determinada hora. En Lima, la proporción llega al 90%, mientras que el 49% de sus habitantes evita salir desde las 10:00 p. m.
Inseguridad modifica consumo y transporte
El temor a ser víctima de un delito también ha cambiado decisiones cotidianas, como visitar familiares, acudir a restaurantes, realizar compras o utilizar el transporte público durante la noche. El reporte señala que el 58% de los encuestados afirma salir menos que hace un año, porcentaje que aumenta al 65% entre las personas del nivel socioeconómico D.
La situación también repercute en los negocios que dependen de la actividad nocturna. La reducción de clientes afecta a establecimientos comerciales y gastronómicos, mientras que las restricciones para movilizarse han llevado al 16% de los ciudadanos a recurrir a taxis o aplicativos como alternativa de transporte.
Extorsión y violencia mantienen cifras elevadas
El reporte también analiza la evolución de la criminalidad en el país. Los internos por extorsión aumentaron de 1,186 en diciembre de 2024 a 1,661 en junio de 2026. Pese al incremento, quienes se encuentran privados de libertad por este delito representan el 1.6% de la población penitenciaria.
Asimismo, el Índice del Crimen y la Violencia (IDCV) contabilizó 1,866 homicidios consumados y tentativas entre enero y agosto de 2026. El indicador pasó de 158 casos en enero a 288 en julio, mientras que el reporte registró 251 ataques contra transportistas a nivel nacional.
Estos datos muestran que el impacto de la inseguridad no se limita a las cifras de criminalidad, sino que también se refleja en las decisiones que toman los ciudadanos para movilizarse y desarrollar actividades durante la noche.

